Cómo mejorar nuestra autoestima

La palabra autoestima suele confundirse con otros conceptos que se le parecen. Es importante distinguirlos para saber de qué hablamos en cada momento:

  • Autoimagen: La autoimagen incluye aspectos físicos y psicológicos. Es la respuesta a la pregunta «¿Cómo me veo?«.
  • Autoconcepto: Es la valoración de la autoimagen. Responde a la pregunta «¿Me gusta la forma como me veo?«. Por ejemplo, entre dos personas que se definen como «solitaria», una puede verlo como algo bueno (porque le gusta aislarse) y la otra como algo malo (porque querría estar con més gente). O una persona también puede considerarse «fracasada» porque no ha superado una entre vista laboral.
  • Autoconfianza: Responde a la pregunta «¿Qué puedo hacer?«. Determina hasta qué punto nos vemos capaces de conseguir lo que nos proponemos, o de poder cambiar por nuestros medios lo que no nos gusta.
  • Autoestima: Viene a ser la suma de los tres conceptos anteriores y el resultado que producen de cara a nuestras relaciones.

Todos estos elementos empiezan a conformarse durante la primera infancia, y se van desarrollando a medida que crecemos. Pero nunca llegan a fijarse del todo: evolucionan a lo largo de la vida a partir de nuestras experiencias vitales (positivas y negativas) y de la forma en que las afrontamos.

Una autoestima baja se puede manifestar de muchas maneras: en forma de timidez y retracción social, en forma de agresividad, con patrones de conducta repetitivos que provocan perjuicios a la propia persona (autoboicot), etc. Incluso en muchos hombres que ejercen la violencia contra su pareja. La baja autoestima, entre otros factores, está en la raíz de esta conducta. Como la autoestima se empieza a formar durante los primeros años de vida, es probable que alguien haya aprendido a vivir con estas circunstancias y no se plantee la posibilidad de mejorarlo. Las personas que tienen una autoestima baja tienen dificultades en las relaciones con ellas mismas y con los demás. Suelen autoculparse más que las personas con una autoestima alta de todo lo malo que les ocurre (a veces, incluso, de manera no realista). Y como no creen que las cosas, a veces, van mal por azar, también culpan a los demás de lo que les pasa.

La baja autoestima también va ligada a la ayuda profesional, porque contribuye a pensamientos negativos como «los problemas me perseguirán siempre» o «nadie quiere estar conmigo porque no sirvo para las relaciones«. En ese sentido, la autoestima baja es responsable de los círculos viciosos por los que una persona se aísla socialmente y no establece relaciones con los demás. Eso alimenta la idea de que los otros la rechazan y que, por tanto, se debe aislar socialmente. Por lo tanto los efectos de la autoestima baja también se traducen en problemas laborales, problemas de salud (ansiedad, consumo excesivo de alcohol o psicofármacos) y, en un aumento del estrés ante situaciones que, si bien pueden ser complicadas, deberían poder resolverse con relativa facilidad (como un accidente de tráfico leve).

Cómo mejorar la autoestima

  • No compararse con los demás: cuando te comparas con los demás de manera constante y con preocupación te estás diciendo que no sos digno y que cualquier persona es mejor que uno/a. Clasificar las personas en «mejores» o «peores» es el error de partida. La persona con quien uno se compara puede tener ciertas habilidades o ciertas características que uno desea, pero eso no significa que sea mejor. Todo el mundo tiene virtudes y defectos y, por lo tanto, uno también tiene cosas que ese alguien quisiera tener.
  • Descrirse a uno mismo con adjetivos «positivos» y «negativos».
  • Pedirle a las personas de confinaza una descripción: que te describan con adjetivos «positivos» y «negativos», y que sean sinceras. No les digas que estás aprendiendo como mejorar la autoestima, para no influir en sus respuestas. Quédate sólo con los adjetivos que te digan la mayoría de estas personas. Compáralo con tu descripción para ver si se ajusta a tu autoimagen.
  • Decidir cómo utilizar estas características: esto sirve para sentirse mejor con uno mismo. Incluso, esas características que no nos gustan, son importantes para así ponernos a prueba.
  • Aumentar nuestras actividades: cuanto más hagas, más verás de qué sos capaz. Y el tiempo que estés haciendo actividades no lo dedicarás a pensar en lo que te preocupa. Algunas cosas las podés hacer solo/a y, otras, con compañía. Ejercitarse, practicar mindfulness, aprender un idioma, un oficio, tener un hobby.
  • Trabajar nuestra asertividad: agradecer en voz alta a las personas que nos hacen comentarios positivos y a las que nos hacen comentarios negativos con buena intención. Ignorar los comentarios que buscan ofender y hacer daño, los insultos y los desprecios. No son justos, no son útiles y no son ciertos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *