Hábitos saludables que benefician al corazón y al cerebro

El cuerpo humano es un complejo sistema formado por partes que cumplen su función y que, a su vez, actúan interconectados para que el sistema sobreviva en su totalidad. El corazón y el cerebro, son dos órganos que se complementan, y se necesitan uno al otro.

Cuando los vasos sanguíneos que conectan el corazón y cerebro están «limpios» y la sangre fluye libremente hacia el cerebro, disminuyen las probabilidades de ataques cerebrales. A su vez, el cerebro junto con el resto del sistema nervioso es el que controla que todo funcione coordinadamente. Incluso, el corazón. La presión arterial alta afecta las arterias coronarias, se dilata el ventrículo izquierdo y se genera insuficiencia cardíaca. Simultáneamente, se provocan accidentes isquémico transitorio y cerebrovascular, demencia y deterioro cognitivo leve. Es decir que cada uno tiene su función y se necesitan mutuamente.

Hábitos saludables que benefician al corazón y al cerebro

  • Dieta, corazón y cerebro : una dieta baja en sodio pero rica en frutas, carnes blancas, pescado, verduras, lácteos sin grasa y granos integrales fortalece el corazón y el cerebro. Este tipo de alimentación contribuye a mantener en buen nivel la presión sanguínea, el colesterol y el azúcar en sangre. Si además se logra mantener un peso adecuado y se realiza actividad física moderada de forma regular, ambos órganos trabajarán de manera óptima.
  • Ingesta de Omega 3: este ácido poliinsaturado baja el colesterol y favorece la memoria. El salmón, las sardinas y el atún son los pescados con mayor cantidad de estos ácidos grados. También, los encontramos en las algas, huevos, nueces y las semillas de lino. Comer estos alimentos a diario es muy saludable para el corazón, el cerebro y el organismo en general.

  • No fumar: los efectos de la exposición al cigarrilloperjudican a todos los órganos. El corazón y cerebro no son la excepción. Fumar endurece las arterias y aumenta el riesgo de padecer arterosclerosis, eleva la presión arterial y disminuye la oxigenación de la sangre.
  • La música y tener un hobby: el hábito de escuchar música o tener un pasatiempo estimulan el bienestar general.  Estas actividades influyen en la relajación como aspecto determinante para mejorar la salud y el funcionamiento de los órganos. Como consecuencia, el corazón funciona de manera adecuada y el cerebro se oxigena.
  • Reir: el acto de reír les aporta grandes beneficios al corazón y al cerebro: mejora la circulación, la presión arterial y disminuye el estrés. Es uno de los hábitos con resultados más inmediatos.
  • Descansar lo necesario: el sueño reparador aumenta la formación de mielina, necesaria para el mejor funcionamiento cerebral y, fortalece las conexiones neuronales y transforma la memoria de corto a largo plazo. Contrariamente, no dormir incrementa la presión arterial, la frecuencia cardíaca, el colesterol y los riesgos de insuficiencia cardíaca.

  • Ejercicio moderado pero permanente: las funciones cerebrales y cardíacas aumentan cuando hacemos ejercicio. La falta de actividad física contribuye al envejecimiento cerebral. El corazón también sufre porque sus procesos se hacen más lentos. A la hora de hacer ejercicio, basta una buena caminata, ejercicios moderados o yoga durante 30 minutos al día para mejorar el funcionamiento de ambos órganos.
  • Jugar: pocas cosas son más placenteras que el juego. Si éstos además ejercitan el cerebro el beneficio es mayor. Los juegos de palabras incrementan la capacidad cerebral y el cociente intelectual. Mientras jugamos nos relajamos, la presión disminuye y el corazón se alivia.
  • Meditar y ser positivos: la meditación es una forma de relajación que disminuye los niveles de cortisol, la hormona que genera el estrés, mejora el estado de ánimo e impulsa el optimismo. A la vez, se reduce la atención arterial y se genera bienestar general. Una actitud positiva ante la vida solo aporta beneficios al organismo. El corazón y el cerebro no son la excepción. Se eliminan los pensamientos negativos que generan ansiedad, estrés y hasta depresión. Además, la sensación de bienestar y el optimismo alivian las tensiones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *