Histeria colectiva: qué es y cómo se produce

Hay infinidad de casos de histeria colectiva reseñados en la historia. Del fenómeno se habla hace más de un siglo, aunque ha sido muy poco estudiado. De él se han ocupado más las revistas de curiosidades, la literatura y el cine, que la propia ciencia. De hecho, el drama “Las brujas de Salem” trata sobre este fenómeno. Un grupo de chicas comienza a ver apariciones del más allá. Tienen temblores, hablan en lenguas extrañas, se desmayan en grupo y luego todo desaparece sin dejar rastro. ¿Qué es lo que realmente sucede en esas situaciones?

La histeria colectiva es un caso de ataque de ansiedad en grupo. Se caracteriza porque aparecen una serie de síntomas psíquicos y físicos que se van propagando en un colectivo. Como en un efecto dominó, los síntomas se van contagiando. Después, cuando se examina médicamente a los afectados, no se descubre ninguna anomalía, ni en el sus cuerpos ni en sus mentes. A la histeria colectiva también se le llama “enfermedad psicogénica de masas”, “histeria en masa” o “psicosis en grupo”. Además de pánico, muchas veces también presenta una gran variedad de expresiones físicas. Temblores, convulsiones, desmayos, adormecimientos y hasta ceguera son los más frecuentes. Quien queda atrapado en la red de la histeria colectiva experimenta lo que le ocurre como algo real, o cuasi real.

Algunas manifestaciones del fenómeno

La histeria colectiva es un resultado del estrés. Todo indica que los grupos en los que tiene lugar este fenómeno han estado sometidos a un estrés compartido antes de que se produzca el brote de histeria. Lo usual es que el estrés adopte alguna forma física: dolor, temblor, etc., y que luego otros miembros del grupo lo repliquen. Las expresiones de la histeria colectiva son muy variadas. A veces se trata de un ataque de risa incontrolable. Otras veces de la visión o percepción de “fuerzas sobrenaturales” Algunas veces también se manifiesta como enfermedad física. Todo está en la mente.

La mayoría de los casos de histeria colectiva tienen lugar entre adolescentes mujeres, de entre 12 y 15 años de edad. Sin embargo, también se han registrado muchos casos que involucran a hombres y personas adultas. En todos los casos, hay un ambiente cerrado que ha sido constante en la vida de los afectados. El fenómeno es una respuesta a los problemas sociales que aquejan a una comunidad en un momento dado. Los ambientes llenos de tensión predisponen a la histeria colectiva. Se dice que prácticamente cualquier persona puede ser víctima de este mal. Las circunstancias se conjugan para que así sea. Una vez se produce la reacción en cadena, es difícil abstraerse. De todos modos, es más frecuente en las personalidades infantiles. La mayoría de quienes son afectados por el fenómeno no consultan después de haberlo padecido. Por eso los estudios al respecto son muy escasos y se basan sobre todo en conjeturas más que en hechos establecidos. Se trata, en todo caso, de una manifestación fascinante de la mente humana, que nos recuerda lo difícil que es mantenerlo todo bajo control.

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