Mindfulness: ser más conscientemente felices

A veces no nos damos cuenta de que la mente va muy deprisa, y a menudo no disfrutamos del presente porque estamos, por ejemplo, juzgando, experimentando sensaciones desagradables del pasado o preocupándonos por el futuro. El cerebro genera de forma continua pensamientos y emociones que se manifiestan en la mente y en el cuerpo. Su «práctica» nos permite sentir de forma directa aquello que está ocurriendo en nuestra vida: constituye una forma de tomar conciencia de nuestra realidad, dándonos la oportunidad de trabajar conscientemente con nuestro estrés o con los desafíos de nuestra vida. En contraposición, una vida en la que no ponemos atención, en la que nos encontramos más preocupados por lo que ocurrió o por lo que aún no ha ocurrido, nos conduce al descuido, al olvido y al aislamiento, y nos lleva a reaccionar de manera automática y desadaptativa.

Esta disciplina ayuda a crear un espacio entre nosotros y nuestros pensamientos y emociones, permitiendo no reaccionar impulsivamente ante ellos sino responder de forma consciente. La capacidad para observar estos procesos en lugar de entenderlos cómo una realidad absoluta, ayuda a responder libremente en lugar de funcionar en piloto automático, haciendo que las decisiones que se toman sean congruentes con lo que uno desea hacer. Los estudios científicos han comprobado que, empleadas correctamente, estas técnicas resultan muy útiles para reducir el estrés y aumentar las emociones positivas, la atención y la concentración.

Los resultados hallados, junto con los obtenidos por otros equipos de investigación, permiten afirmar que las técnicas de mindfulness llegan a producir cambios beneficiosos y profundos en el cerebro. En 1982, el Dr. Jon Kabat-Zinn, miembro de la facultad de medicina de la Universidad de Massacusetts, desarrolló un programa de ocho semanas basado en un protocolo de mindfulness que se ha convertido en un fenómeno mundial para tratar a pacientes con estrés. Esta intervención psico-educativa, posteriormente denominada Mindfulness Based Stress Reduction (MBSR), está hoy en día avalada por el Instituto Nacional de Salud de EE.UU., dentro de la denominada Medicina Mente-Cuerpo. El programa enfatiza la capacidad «de parar y ver antes de actuar» para aprender a «responder en vez de reaccionar a los acontecimientos».

El «mindfulness» transformó en primer lugar la esfera de la psicología, pero hoy en día las más relevantes universidades internacionales (Harvard, Stanford, Massachusstes, Cambridge, UCLA) cuentan con centros de investigación especializados en investigar y aplicar estas técnicas a los ámbitos educativos. Su práctica aumenta la capacidad de atención sostenida, y las actividades cerebrales ocurridas cuando se piensa en cosas negativas se reducen considerablemente al realizar ejercicios de Atención Plena.

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