¿Qué causa tener déficit de Vitamina D?

La vitamina D es una vitamina soluble en lípidos, como la A, la E y la K. Las vitaminas solubles en grasa se almacenan en el hígado y los tejidos adiposos del cuerpo. Actúa como una vitamina y como una hormona, y está en equilibrio con otros minerales. Por ejemplo, ayuda a los huesos a absorber calcio y fósforo. Éstos son dos minerales esenciales para la formación de los huesos, por lo que son tan importantes como la vitamina D.

Varios estudios han demostrado que la vitamina D tendría también propiedades antitumorales; por lo tanto, se podría inferir que unos buenos niveles de vitamina D ayudan a prevenir la aparición de ciertos tipos de cáncer. Además, esta vitamina también nos ayuda a prevenir dolores óseos y musculares, debilidad muscular, fracturas y caídas.

De este modo, si nuestro cuerpo no obtiene suficiente calcio o bien no se asimila correctamente, puede haber problemas de huesos. En los adultos podría provocar osteoporosis y en los niños raquitismo.¿Cómo sabemos si nos falta esta vitamina? El médico nos examinará y, si lo considera necesario, encargará exámenes sanguíneos para revisar los niveles de vitamina D y la función renal, así como exámenes óseos.

Generalmente, podremos conseguir la cantidad diaria recomendada de vitamina D a través del sol y de nuestra alimentación, por lo que no debemos tomar suplementos si no es bajo prescripción médica.

¿Cuáles son los casos en los que puede haber déficit de vitamina D?

  • Obesidad.
  • Embarazo.
  • Diabetes mellitus tipo 1.
  • Enfermedades autoinmunes.
  • Celiaquía.
  • Enfermedades inflamatorias del intestino.
  • Enfermedades hepáticas y renales.
  • Hipoparatiroidismo.
  • Raquitismo.
  • Algunos medicamentos como los anticonvulsivos también pueden interferir en su asimilación.

Formas de obtener vitamina D

  • La luz solar: es la principal forma de obtener esta vitamina ya que la exposición directa de la piel a la luz solar provoca que el mismo cuerpo la produzca. Los rayos ultravioleta reaccionan con el colesterol de la piel y crean provitamina D3. Este compuesto atraviesa una serie de reacciones que involucran a los riñones y el hígado. El producto final es la vitamina D. Para obtener el máximo beneficio, tomaremos el sol entre 10 y 30 minutos (según el tipo de piel) unas 2 veces al día; puede ser a primera hora de la mañana o al atardecer, para no dañar nuestra piel. El contacto con el sol debe ser directo, sin ropa de por medio, al menos en la cara, brazos, espalda y piernas. Además, hay que tener en cuenta que, cuanto más oscura sea la piel, más sol necesita; por tanto, este dato es especialmente importante en gente morena que resida en países nórdicos.

  • La alimentación : es otra manera de obtenerla, aunque en mucha menor medida (aproximadamente en un 20 %). Los alimentos que contienen mayor cantidad de Vitamina D son: el Salmón, la caballa, las sardinas, el atún, el aceite de hígado de bacalao, los huevos. el hígado, los quesos, los champignones.
  • Suplementos : si vivimos en una zona poco soleada o bien tenemos un déficit importante, también podemos recurrir a los suplementos. Éstos nos aseguran el consumo diario que necesitamos (suelen incluir también calcio entre sus componentes). Por otra parte, no es conveniente tomar suplementos vitamínicos si no es bajo prescripción médica. En el caso concreto de la vitamina D, un exceso puede provocar que los intestinos absorban demasiado calcio, lo cual puede elevar los niveles de este mineral en la sangre. Esto, a su vez,  podría causar calcificaciones, cálculos renales, estreñimiento, debilidad, pérdida de peso, etc.

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