Ventajas y desventajas de la dieta Keto

Esta dieta se hizo popular en el año 2018 y siguió siendólo en este 2020. Lo que muchos se preguntan es si la misma es una dieta que pueda ser considerada «sana».

En lineas generales, no es recomendable la dieta cetógenica standard. No es simplemente porque se trate de una dieta baja en carbohidratos, rica en grasas, limitada en alimentos de origen vegetal y rica en productos animales, sino porque puede producir inflamación, problemas digestivos, e incluso la temida gripe keto (náuseas, vómitos y diarreas), sobre todo los primeros días del cambio. Entonces, quizás te preguntés si una dieta keto basada en plantas sería más saludable. Sin lugar a dudas es una mejor opción, ya que incluye muchos más alimentos de origen vegetal. Aún así, hay ciertos aspectos que no están muy claros.

En este tipo de dieta se elimina la carne, la manteca y los quesos, lo que ya es un gran logro. Además, se incluyen más alimentos densamente nutritivos y con mayor contenido en fibra que contribuyen a la salud de la microflora. Aún así, seguirá provocándote un estado de cetogénesis, es decir,un estado en el que tu cuerpo funciona en un ambiente con bajos niveles de glucosa en sangre y empieza a quemar grasa para obtener energía.

La verdad es que necesitamos más estudios de larga duración para identificar la efectividad y riesgos potenciales de salud de la dieta keto, en un término de 5 o más años. Hasta nuevos resultados, no se pueden aportar más conclusiones sobre sus beneficios y efectos perjudiciales, así que estamos a la expectativa.

Pasarte a una dieta keto te traerá beneficios, es cierto. Seguramente vas a perder peso, mejorar tu energía, bajar el colesterol y mejorar los niveles de glucosa. Pero, aunque todo parezca positivo, si hacemos una visión más amplia, descubrimos que no todo lo es.

Aunque sí es cierto que las personas que siguen una dieta keto ven niveles de glucosa en sangre más reducidos, también van provocando una cierta intolerancia a la glucosa, lo que les limita su capacidad de tolerar alimentos ricos en carbohidratos como las frutas, tubérculos, legumbres y cereales integrales. Y, debido a que no se trata de un estilo de vida muy sostenible, en el momento que se incrementa el consumo de carbohidratos —una banana, quinoa o papas fritas— a la musculatura e hígado les cuesta más metabolizar eficientemente la glucosa para producir energía, resultando en una subida de glucosa o insulina en sangre. Lo que lleva a una resistencia a la insulina, que podría desarrollarse en una diabetes tipo 2 y otras condiciones crónicas como cardiopatías o enfermedades renales.

Hay opiniones distintas respecto a los carbohidratos. Hay quien defiende que se deberían evitar pero ten en cuenta que en las zonas o países con la población más longeva del mundo, no siguen dieta bajas en carbohidratos. De hecho, las poblaciones longevas con bajos índices de enfermedades crónicas siguen una alimentación rica en hidratos de carbono, baja en grasa y productos de origen animal.

Ventajas y desventajas de la dieta Keto

En 2017, investigadores realizaron pruebas de calcificación coronaria a más de 750 indígenas en Bolivia. Todos los sujetos tenían más de 40 años y seguían una alimentación compuesta por el 72% de las calorías provenientes de carbohidratos, 14% de grasas y 14% de proteínas (en su mayoría procedentes del arroz, maíz, yuca y plátanos). Los resultados fueron impactantes ya que el 97% de las personas estudiadas no mostraron signos de arteriosclerosis (cúmulo de grasa y colesterol en las paredes arteriales). Además, también presentaron niveles de colesterol total y de LDL (colesterol malo) extremadamente bajos.

Aunque un solo estudio no puede ser concluyente, sí debemos prestarle atención. Lo que sí es cierto es que concuerda con muchas poblaciones alrededor del mundo que se alimentan a base de ingredientes de origen vegetal y tienen bajos índices de cardiopatías, como los bantús de Centroamérica y Sudamérica, los nativos de Nueva Guinea, algunas poblaciones de Ecuador y nativos americanos de México, así como las mencionadas zonas azules.

Podés seguir una alimentación basada en alimentos integrales de origen vegetal sin tener que pasarse a la «tendencia keto» y seguir obteniendo los beneficios de comer alimentos ricos en carbohidratos a la vez que reduces el riesgo de padecer enfermedades crónicas, y consecuentemente, muerte prematura.

Y, si estás decidido/a a probar la dieta keto, entonces la versión plant-based es la mejor manera de hacerlo. Seguirás consumiendo hojas verdes y vegetales sin almidón —como la lechuga, espinacas, rúcula, coliflor, espárragos, repollo y brócoli—, y aceitunas, paltas, aceites vegetales, frutos secos y semillas. Se mantenga o no esta moda, está claro que aumentar el consumo de vegetales en tu día a día no será una opción equívocada.

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